martes, 21 de abril de 2015

321 de 365 Mario

Si hay alguien en el mundo que merece estar en mi blog, y que me de tantas satisfacciones cuando de tarde en tarde nos encontramos,  es Mario, mi gran amigo Mario, es el pequeño mas listo y espabilado del mundo, cuantas cosas sabe, hace de mi lo que quiere, si quiere que te vayas con el te coge de la mano y atacando, cualquiera le dice no, jajajaja.
La instantanea corresponde a una tarde que tocaban la Banda de CC & TT del Amarrao, tuve que ir a recoger a Miguel, y la mama de Mario quería irse a casa, pero claro Mario que es fan de los tambores no pensaba lo mismo, fue verme y primero como es tan listillo te sonrie, como solo sabe sonreír un brujillo como el, después te indica lo que quiere y a la orden jefe, jajajaja, esta vez le hice un trato, "si me dejas hacerte una foto sin moverte te acompaño", y como solo el sabe posar, se queda quieto, medio sonriendo y ya te tiene ganao, por eso hoy el blog esta dedicado a mi amigo Mario.
Espero os guste y ya sabeis:
Mañana mas.




























“Cuando el niño era niño"

Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una. 

Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello,
y no ponía caras cuando lo fotografiaban. 

Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no sea más ese que soy? 

Cuando el niño era niño le costaba tragar las espinacas,
los chícharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor,
y ahora come todo, no sólo por necesidad.
Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña,
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, sólo en ocasiones, con suerte.
Imaginaba claramente el paraíso,
y ahora, como mucho, lo adivina.
No podía pensar en  la nada,
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño jugaba entusiasmado,
y ahora se concentra como antes
sólo si se trata de su trabajo. 

Cuando el niño era niño las manzanas y el pan
le bastaban de alimento,  y todavía es así.
Cuando el niño era niño las moras le caían en la mano,
como sólo caen las moras,  y asi es todavía;
las nueces frescas le ponían áspera la lengua,
y así es todavía;
encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más alta,
y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aun más grande…
y siempre es así todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite lo hace hoy todavía;
se asustaba de los extraños como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol,
y hoy vibra así todavía.

Peter Handke.

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