martes, 27 de diciembre de 2016

Adiós 2016

Estamos a punto de concluir este año tan nefasto en cuanto perdidas de personas importantes en mi vida, algunas enérgicamente, otras asi de repente, a veces con una larga enfermedad, pero quiero recordar a Santiago, Felina, Jose Ignacio, Gabi, Felix, Antonio, Mercedes, Rafa, y alguno mas que seguro me dejo sin nombrar, desde esta pagina un recuerdo para ellos, y solo deseo descansen en paz, era gente buena, gente que deja huella y sera dificil de olvidar.

Y para ilustrar esta entrada quiero dejar un video dedicado a Felina, con muchas instantáneas que me dejo hacerle en la residencia, cuando de vez en cuando la iba a visitar, la música era la que siempre me decía que era la mas y mejor del mundo para ella,espero que desde donde estáis todos los nombrados la podáis escuchar.






1 comentario:

  1. Gracias por quererla, Paco, por ser su amigo. Felina no siempre decía Paco, sino mi amigo y yo siempre sabía a quién se refería. Hace unos años me comentó que había un trabajador en la Residencia que era un hombre encantador y que se llevaba fenomenal con él, porque era capaz de llevar una conversación, de cuidar a las personas tal y como lo necesitaban y sabía comunicarse con todos, independientemente de las diferentes personalidades y caracteres, pero, sobre todo, que mostraba una actitud continua de valorar la vida por encima de todo. Ese trabajador, eras tú.
    Tienes razón, siempre fue una mujer valiente, muy valiente y en todo momento era consciente de sus muchas patologías, siempre contaba con la medicina perfecta para curarse y siempre salió de todas, más o menos bien, para seguir con su objetivo: vivir. El mero hecho de levantarse y ver la luz del día, ver el sol, era un precioso motivo para disfrutar.
    Sus dolores y molestias eras continuas, pero ella era una enferma profesional, la mejor donde las haya. Siempre ponía de su parte lo que podía y cuando se le preguntaba – ¿Cómo estas Felina?, contestaba – Yo, bien. Horas antes de caer en el pozo de la desaparición, su cuñado Mariano le preguntó: – ¿Qué cómo te encuentras Felina?, y ella contestó: – Bueno…Bien, y ¿tú?
    Cuando un grupito de personas discrepaban sobre quien tenía la enfermedad peor o más dolorosa y ella estaba presente, recuerdo escucharla decir, cantidad de veces, su frase lapidaria: – ¡POR ENCIMA DE LAS ENFERMEDADES ESTÁ LA VIDA! YO DE ESO SE UN RATO Y AQUÍ ME HALLO.
    Hay que valorar más y con más respeto este mundo. Lo he aprendido de mi hermana, por este motivo cuando me duele la espalda u otra parte del cuerpo, intento tomar este recuerdo a modo de placebo.
    Gracias hermana por haberme enseñado que no hay que quejarse tanto y sí valorar cada día, hora y minuto del crédito que se nos otorga milagrosamente para vivir y disfrutar de nuestro destino.
    Feliz año allí donde te encuentres y feliz vida a todos aquellos que pasen por este blog.
    Shiva Castellanos

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