Este Año no he podido ir andando, ya es uno viejuno y los huesos los tengo muy mal, he tenido suerte que mi sobrina nieta Ángela quería ir, esta chica es una trotera inquieta y se apunta a lo que haga falta, ya hace años se vino conmigo a San Isidro andando, en fin que al final ella peregrino con su padre y yo me apunte de coche escoba con su madre, nos falto Clara pero como era día lectivo prefirió quedarse a estudiar.
Como siempre la Virgen aun no estaba en la ermita, hasta la tarde no la suben, la llegada fue un tanto acuosa, empezó a llover en abundancia, menos mal que ya estábamos allí.


No hay comentarios:
Publicar un comentario