De nuevo y gracias a la generosidad de Marce y Mª Sol he podido asistir y disfrutar de un ratejo de música y oración de la mano de la Hermana Glenda y su guitarra.El lugar donde se celebro sigue siendo en la Iglesia de San Miguel en Mota del cuervo, lleno absoluto, a pesar del frio intenso que había en la misma, esta mujer con sus oraciones y sus canciones nos llenaba de energía, mucha espiritualidad se respiraba en el acto, nos anima a cantar con ella, a orar en definitiva, con tres partes muy diferenciadas, vamos que tanto Mª Carmen que esta vez s nos acompaño, Mª Sol y Marce salimos llenos de un espíritu que solo se alcanza cuando un gran, en este caso gran maestra nos lo acerca.
Esperando poder asistir a un nuevo concierto nos hemos quedado al salir de esta experiencia religiosa, como decía en sus canciones el enrique Iglesias, jajajaaj.