sábado, 17 de octubre de 2015

Soñando vivir en un arbol

La instantanea es muy hermosa, a mi personalmente me gusta mucho, quizás mas que en la realidad, donde esta hay unos olores no sanos, ya os podéis imaginar donde esta, y es una pena, pues el porte que tiene este ejemplar es de foto, tal vez mas de película, a mi me recuerda a los paisajes del norte, no se, bueno la frase un puntazo, esto de google es fenomenal.




















Encontré esta canción, en principio el titulo es soñando vivir en un árbol, pero luego el árbol no aparece en toda la canción, no se si es la traducción o que ,pero la escuche, me gusto y a compartir se ha dicho, espero os guste.
           
Quiero despertarme a tu lado
Quiero estar allí cuando abras los ojos
Quiero que seas la primera cosa que vea cuando abre los ojos
Quiero despertarme a tu lado. 
Quiero tumbarme a tu lado, cariño
Quiero sentir cada latido de tu corazón
Y durante la noche te quiero abrazar muy fuerte
Quiero despertarme a tu lado. 
Todo el amor dentro de mi ha estado dormido
Esperando que la persona apropiada aparezca
Tú puedes compartir todo este amor que estuve guardando
Tú puedes poner música a mi canción. 
Quiero despertarme a tu lado
Quiero extender la mano y saber que estás allí
Quiero que sea la primera cosa que vea cuando abre los ojos
Quiero despertarme a tu lado.
Y durante la noche te quiero abrazar muy fuerte
Quiero despertarme a tu lado. 
Todo el amor dentro de mi ha estado dormido
Esperando que la persona apropiada aparezca
Tú puedes compartir todo este amor que estuve guardando
Tú puedes poner música a mi canción. 
Quiero despertarme a tu lado
Quiero extender la mano y saber que estás allí
Quiero que sea la primera cosa que vea cuando abre los ojos
Quiero despertarme a tu lado.
Y durante la noche te quiero abrazar muy fuerte
Quiero despertarme a tu lado. 
Quiero tumbarme a tu lado, cariño
Quiero sentir cada latido de tu corazón
Y durante la noche te quiero abrazar muy fuerte
Quiero despertarme a tu lado. 
Todo el amor dentro de mi ha estado dormido
Esperando que la persona apropiada aparezca
Tú puedes compartir todo este amor que estuve guardando
Tú puedes poner música a mi canción. 
Quiero despertarme a tu lado
Quiero extender la mano y saber que estás allí
Quiero que sea la primera cosa que vea cuando abre los ojos
Quiero despertarme a tu lado.
Y durante la noche te quiero abrazar muy fuerte

Quiero despertarme a tu lado.

viernes, 16 de octubre de 2015

Asamblea general ordinaria y fiesta del Amarrao



Vendimia

Ya hace días se habrá terminado de vendimiar, cuando yo hacia este trabajo era el ecuador de la misma, pero ha cambiado mucho la vendimia, ahora casi toda se hace con maquinas y son muy pocos los jornales que se dan, algo sucedido a lo que ocurre con el ajo, en fin son tiempos modernos y no se donde nos llevara todo esto.
la frase es graciosa, a mi sinceramente me hizo gracia cuando la descubrí y por eso le dedico esta entrada.




















Como video esta reliquia de los años sesenta, a mi esta música manchega me pone los pelos de punta, soy manchego sobre todas las cosas, jajajajaja, algun viciete tenia uno que tener, yo me pirro por la mancha y la alegria que a mi me da lo manchego no se puede aguantar, jajaja.
                  

jueves, 15 de octubre de 2015

Contaminame

Desolados y tremendamente agobiados, después de ver estas imagenes, nunca pensé que pudiésemos producir tanta asquerosidad, fue un final de ruta de los Hoces muy triste, para poder ilustrar estas imagenes no tengo palabras, recopilo un documento de google y espero lo leáis con atención, es muy ilustrativo de lo que nos esta sucediendo y no tiene otra lectura que la sabiduría y el entendimiento de un ser ya mayor.
















             (Carta de Seattle, jefe de la tribu Suwamish al presidente de los Estados Unidos, Mr. Franklin Pierce, el año 1855, como respuesta a su oferta de compra de las tierras Suwamish. )
El gran caudillo de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El gran caudillo nos ha mandado también palabras de amistad y de buena voluntad. Apreciamos mucho esta delicadeza porque conocemos la poca falta que le hace nuestra amistad. Queremos considerar su ofrecimiento, pues sabemos que si no lo hiciéramos, pueden venir los hombres de piel blanca a tomarnos las tierras con sus armas de fuego. Que el gran caudillo de Washington confíe en la palabra del líder Seattle con la misma certidumbre que espera la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como estrellas.
¿Cómo podéis comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Se nos hace extraña esta idea. No son nuestros el frescor del aire ni los reflejos del agua. ¿Cómo podrían ser comprados? Lo decidiremos más adelante. Tendríais que saber que mi pueblo tiene por sagrado cada rincón de esta tierra. La hoja resplandeciente; la arenosa playa; la niebla dentro del bosque; el claro en la arboleda y el zumbido del insecto son experiencias sagradas y memorias de mi pueblo. La sabia que sube por los árboles lleva recuerdos del hombre de piel roja.
 Los muertos del hombre de piel blanca olvidan su tierra cuando empiezan el viaje en medio de las estrellas. Los nuestros nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos un pedazo de esta tierra; estamos hechos de una parte de ella. La flor perfumada, el ciervo, el caballo, el águila majestuosa: todos son nuestros hermanos. Las rocas de las cumbres, el jugo de la hierba fresca, la calor de la piel del potro: todo pertenece a nuestra familia.
Por esto, cuando el gran caudillo de Washington manda decirnos que nos quiere comprar las tierras es demasiado lo que nos pide. El gran caudillo quiere darnos un lugar para que vivamos todos juntos. El nos hará de padre y nosotros seremos sus hijos. Hemos de meditar su ofrecimiento. No se nos presenta nada fácil ya que las tierras son sagradas. El agua de nuestros ríos y pantanos no es sólo agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendiésemos las tierras, haría falta que recordaseis que son sagradas y lo tendríais que enseñar a vuestros hijos y que los reflejos misteriosos de las aguas claras de los lagos narran hechos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son hermanos nuestros, porque nos libran de la sed. Los ríos arrastran nuestras canoas y nos dan sus peces. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son hermanos nuestros y también vuestros. Tendríais que tratar a los ríos con el corazón.
Sabemos bien que el hombre de piel blanca no puede entender nuestra manera de ser. Tanto le importa un trozo de tierra que otro, porque es como un extraño que llega de noche a arrancar de la tierra todo lo que necesita. No ve la tierra con una hermana, sino más bien como una enemiga. Cuando la ha hecho suya, la menosprecia y sigue andando. Deja atrás las sepulturas de sus padres y no parece que eso le duela. No le duele desposeer la tierra de sus hijos. Olvida la tumba de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a la madre tierra y al hermano cielo como si fueran cosas que se compran y se venden; como si fuesen animales o collares. Su hambre insaciable devorará la tierra y detrás suyo dejará tan sólo un desierto.
No lo puedo comprender. Nosotros somos de una manera de ser muy diferente. Vuestras ciudades hacen daño a los ojos del hombre de piel roja. Tal vez sea porque el hombre de piel roja es salvaje y no puede entender las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre de piel blanca; ningún lugar donde se pueda escuchar en la primavera el despliegue de las hojas, o movimiento de las alas de un insecto. Tal vez me lo parece a mi porque soy un salvaje y no comprendo bien las cosas. El ruido de la ciudad es un insulto para el oído. Y yo me pregunto: ¿qué tipo de vida tiene el hombre cuando no es capaz de escuchar el grito solitario de una garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor del charco? Soy un hombre de piel roja y no puedo entender. A los indios nos deleita el ligero murmullo del viento fregando la cara del lago y su olor después de la lluvia del mediodía, con su peculiar fragancia.
El hombre de piel roja es conocedor del valor inapreciable del aire ya que todas las cosas respiran su aliento: el animal, el árbol, el hombre. Pero parece que el hombre de piel blanca no sienta el aire que respira. Como un hombre que hace días que agoniza, no es capaz de sentir la peste. Si os vendiésemos las tierras, tendríais que dejarlas en paz y que continuasen sagradas para que fuesen un lugar en el que hasta el hombre de piel blanca pudiese saborear el viento endulzado por las flores de la pradera.
Queremos considerar vuestra oferta de comprarnos las tierras. Si decidiéramos aceptarlo tendré que poneros una condición: que el hombre de piel blanca mire a los animales de esta tierra como hermanos.
 Soy salvaje, pero me parece que tiene que ser así. He visto búfalos a miles pudriéndose abandonados en las praderas; el hombre de piel blanca les disparaba desde el caballo de fuego sin ni tan sólo pararlo. Yo soy salvaje y no entiendo porqué el caballo de fuego vale más que el búfalo, ya que nosotros lo matamos sólo a cambio de nuestra propia vida. ¿Qué puede ser del hombre sin animales? Si todos los animales desapareciesen , el hombre tendría que morir con gran soledad de espíritu. Porque todo lo que les pasa a los animales, bien pronto le pasa también al hombre. Todas las cosas están ligadas entre sí.
Haría falta que enseñaseis a vuestros hijos que el suelo que pisan son las cenizas de los abuelos. Respetarán la tierra si les deciís que está llena de vida de los antepasados. Hace falta que vuestros hijos lo sepan, igual que los nuestros, que la tierra es la madre de todos nosotros. Que cualquier estrago causado a la tierra lo sufren sus hijos. El hombre que escupe a tierra, a sí mismo se está escupiendo.
De una cosa estamos seguros: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red que es la vida, sólo es un hijo. El sufrimiento de la tierra se convierte a la fuerza en sufrimiento para sus hijos. Estamos seguros de esto. Todas las cosas están ligadas como la sangre de una misma familia.
Hasta el hombre de piel blanca, que tiene amistad con Dios y se pasea y le habla, no puede evitar este destino nuestro común. Tal vez sea cierto que somos hermanos. Ya lo veremos. Sabemos una cosa que tal vez descubriréis vosotros más adelante: que nuestro Dios es el mismo que el vuestro. Os pensáis que tal vez tenéis poder por encima de Él y al mismo tiempo lo queréis tener sobre todas las tierras, pero no lo podéis tener. El Dios de todos los hombres se compadece igual de los de piel blanca que de los de piel roja. Esta tierra es apreciada por su creador y estropearla sería una grave afrenta. Los hombres de piel blanca también sucumbirán y tal vez antes que el resto de tribus. Si ensuciáis vuestra cama, cualquier noche moriréis sofocados por vuestros propios delitos. Pero veréis la luz cuando llegue la hora final y comprenderéis que Dios os condujo a estas tierras y os permitió su dominio y la dominación del hombre de piel roja con algún propósito especial. Este destino es en verdad un misterio, porque no podemos comprender que pasará cuando los búfalos se hayan extinguido; cuando los caballos hayan perdido su libertad; cuando no quede ningún rincón del bosque sin el olor del hombre y cuando por encima de las verdes colinas nuestra mirada encuentre por todas partes las telarañas de hilos de hierro que llevan vuestra voz.

¿Dónde está el bosque espeso?  Desapareció. ¿Dónde está el águila?   Desapareció. ¡Así se acaba la vida y empezamos a sobrevivir
            

miércoles, 14 de octubre de 2015

Hermana tierra

Hoy la instantanea es sobre lo generosa que es nuestra casa, la casa de todo el mundo, donde nos asentamos hace millones de años y que poco a poco nos lo estamos cargando, ella hace todo lo posible por recuperarse, por agradarnos, pero es inútil, ya no hay marcha atrás, estamos acabando con su vida, con nuestra vida, no hay empaque.




















Canción de la pausini, si toda la gente importante cantara las verdades de lo que nos estamos cargando, quizás aun estuviésemos en el camino correcto, pero yo creo que no es asi.

               

Hermana tierra
te escucho a ti
en cada concha
océano hay
después
cada hoja un palpito
que va
vibrando al unísono en los dos
tú y yo
Hermana tierra
qué paz me das
con tú desierto y tú glaciar
así
siento en el espíritu
de ti
ese infinito anhelo y tú
Ya sabes que tus bosques
son mi vida al respirar
y ya no son terrestres
las señales que me das
que me das
así
yo me perderé
por la armonía celeste
de este éxtasis
Mirarte a veces
dolor me da
tan malherida
por la incivilidad
así
en polvo me convertiré
y en ráfagas de viento me dispersare
Ya sabes que tus bosques
son mi vida al respirar
y ya no son terrestres
las señales que me das
que me das
así
yo me perderé
por la armonía celeste

de este éxtasis

martes, 13 de octubre de 2015

La radio-casette

La instantanea se hizo estas fiestas, en una mañana de peñas acudí al parque a ver como se divertían, nos divertían y como siempre llegue con mucho tiempo, el caso es que estando solo por el parque me encontré esta imagen, y me llamo la atención, como siempre, yo la encuentro particular, no se vosotr@s, pero aqui queda.





















Para acompañar esta imagen, un disco que nada mas buscar me apeteció encontrar, fui directo al tema, es una delicia y aunque auguraba malos tiempos para la radio, aun esta en nuestros hogares, y demás lugares con los humanos.

                   

lunes, 12 de octubre de 2015

Tu Amistad Me Hace Bien

Hoy la imagen la he echo mi amigo Mario, el torbellino del lugar, y quiero dedicarle esta canción que dice en muy pocas palabras lo que siento cuando estoy con el Mario, me hace feliz, me gusta todo lo que me enseña, desgraciadamente no pasamos mucho tiempo juntos, pero el que compartimos me hace tremendamente feliz, cada cosa nueva que realiza, sus picardias que son muchas, es mi amigo y no hay nada mas que hablar, jajaja.




















Como video-canción escogí este tema, muy bueno, para reflexionar de lo importante que es la amistad.  
          

Se encuentra el aire con el aguacero
Se tiñe el cielo de azul sincero
Son los acordes de un beso al te quiero
Es un poema el que vives por dentro. 
Es como lluvia que alimenta el río,
Como la fuerza que sostiene el brillo
Es ese brillo que alumbra el camino
En mi camino estarás, mi amigo. 
No encuentro las palabras que expliquen lo que siento
Sin verte sé que estás es importante lo comprendo,
Tal vez nunca te vea, pero en Dios tu y yo sabemos
Nos une la esperanza, una fe y nuestro credo. 
No hay alegría sin un buen sentido
No hay un abrazo que no quite el frío.
En tu amistad me siento como niño.
En tu consejo yo regreso al nido. 
En esa cara que me lleva al cielo
En medio de tormentas y aguaceros.
He dicho y es cierto que me rindo
Por eso sé que yo te necesito. 
No encuentro las palabras que expliquen lo que siento
Sin verte sé que estás es importante lo comprendo,
Tal vez nunca te vea, pero en Dios tu y yo sabemos
Nos une la esperanza, una fe y nuestro credo. 
Soy poeta trovador que va por el sendero
Soñando con un día encontrarme con el dueño
Aunque no soy perfecto, no me rindo. No te llevo.
Si juntos caminamos llegaremos a ese cielo. 
La amistad es un tesoro como perla que no encuentro.
Lo que sé: tú amistad me hace bien.
Es verdad así lo siento, eres parte de mis sueños
No te miento: Tu amistad me hace bien.
Como aire en el verano,
Como abrigo en el invierno,
Tú, tu amistad me hace bien. 
Aunque a veces nos fallemos
La amistad no dejaremos,
Volveremos a este encuentro.
Tu amistad me hace bien. 
Tu amistad me hace bien
Me hace bien

Tu amistad me hace bien.