domingo, 4 de enero de 2015

214 de 365 Los caracoles

Día 4 de enero, ya estamos subiendo la cuesta y para querer que vaya deprisa y se pase pronto este calvario, aun nos quedan los reyes para rematar la faena, jajajaja. En fin todo llega y todo pasa, hoy la instantanea esa dedicada a un regalo navideño que nos ha traído la vecina. 
Angelines y Julian son mis vecinos temporales, les llamo así pues son unos troteros, viven en tres sitios diferentes a lo largo del año, sin contar cuando se van de ruta o vacaciones que esa es otra, jajajaja.
Lo dicho ese día en concreto Angelines tenia invitados a la mesa y entre las delicatessen que les preparo estaban estos ejemplares de caracol, a mi personalmente no es un plato que me vuelva loco, pero al ser preparados por mi vecina los probé y verdaderamente estaban deliciosos, con un ligero sabor picante que es el toque que da alegría a este suculento manjar, están de muerte, sabrosos y con el picante justo para como yo que tengo el estomago remilgado y no quiero pensar que lo que me como es simplemente un gusano; bueno os dejo la imagen, espero os guste y ya sabeis:
Mañana mas.


















                    
                   El congreso de los caracoles

Vinieron de todas partes
los caracoles del mundo
para asistir a un congreso
sin que faltara ninguno. 
De los cinco continentes
llegaron entusiasmados
unos volando en avión
otros navegando en barco; 
y a pesar que se apuraron
y corrieron sin descanso
los que llegaron primero
se demoraron cuatro años. 
En el centro de la plaza
este congreso juntó
un millón de caracoles
con sus cachitos al sol. 
A toda esta multitud
no fue problema alojarla
porque cada uno vino
con casa propia en la espalda. 
Como primera misión
los caracoles presentes
votaron para elegir
un caracol presidente. 
Se escogió por mayoría
al caracol vietnamita
que venía en una hoja
tirada por mil chinitas. 
Luego habló para quejarse
el embajador de España
porque a ellos se los comen
mezclados con ensaladas. 
Al final hizo un discurso
el caracol de Sudáfrica
que habló contra las babosas
que andan piluchas, sin casa 
Todos se hicieron amigos
y se entendieron muy bien
pues todos los caracoles
hablaban caracolés. 
Después de un baile de gala
y un banquete suculento
se dieron besos y abrazos
y se terminó el congreso; 
hace dos años se fueron
hacia sus casas de vuelta
pero caminan tan lento
que todavía no llegan.
                                                               Jano Antrix

sábado, 3 de enero de 2015

213 de 365 El Tony

Hoy por fin ya puedo hacer la entrada de un grande, de un torrejonceño de aúpa, un tío que a pesar de no ser muy mayor, tiene mucha vida recorrida por el mismo, jajajaja, le comente si podía hacer una entrada dedicándosela y le falto tiempo, como digo es un grande, ahora se le va ya mas centrado, mas cansado, ahora se le ve feliz, tiene a su retoño y su Beatriz, bueno esa es mi impresión, tampoco lo conozco mucho, pero los años no pasan en balde y el Tony ya se esta volviendo mas Don Antonio, jajajaja.
Deseando sigas siendo tan único, tan especial, por hoy dejo ya esta entrada concluida, poco me queda escribir mas, como he dicho espero y deseo que sigas siendo un pedroñero mas y por muchos años, este ya es tu lugar, bueno espero os guste y ya sabeis.
Mañana mas. 




















Cuando callas, también hablas de ti mismo. 
Cuando callas un secreto, conozco tu fidelidad de amigo. 
Cuando callas tu propio dolor, conozco tu fortaleza. 
Cuando callas ante el dolor ajeno, conozco tu impotencia y tu respeto. 
Cuando callas ante la injusticia, conozco tu miedo y tu complicidad. 
Cuando callas ante lo imposible, conozco tu madurez y tu dominio. 
Cuando callas ante la estupidez ajena, conozco tu sabiduría. 
Cuando callas ante lo que ignoras, conozco tu prudencia. 
Cuando callas tus propios méritos, conozco tu humildad y tu grandeza. 
El silencio es el templo donde el sabio medita,
la cárcel de la que huye el necio y el refugio donde se esconde el cobarde.

viernes, 2 de enero de 2015

212 de 365 La Hucha de cristal

Comenzamos la cuesta de enero contemplando esta hermosa hucha que tengo fotografiada en mi album,album que utilizo cuando no tengo imágenes recientes para publicar, jajaja, pero os aseguro que son mías y solo mías las instantáneas, ya veis que si he utilizado alguna no mía lo he dicho para no sentirme yo mismo engañado, y menos que os sintieras vosotros.
Primero una sorpresa me lleve al buscar la palabra hucha en la red, os paso la definición:
-Objeto de metal, madera o barro utilizado para guardar o almacenar dinero, como veis en ningún momento dice nada de una hucha de cristal, jajaja, la que os traigo yo es de cristal, por eso es tan original, jajajaja, además de encontrar esta definición hay una que me gusta mas y es en otros idiomas y que para no caer en errores os corto y pego a continuación:
- Catalán: guardiola

- Gallego: mealheiro
- Inglés: piggy bank
- Francés: tirelire
- Italiano: salvadanaio
- Portugués: mealheiro
- Alemán: sparschwein


Increíble como se dice en catalán, verdad, jajajajaja.

Bueno espero os guste la imagen y ya sabeis:


Mañana mas.



































                       La hucha de Domingo

Enero en Madrid era helador. La portería estaba en un semisótano, que por el lado de atrás daba al patio de luces. ¿De luces? nunca entendió que se llamara así, todo era gris en esa casa y en su vida, desde que acabó la guerra.
Domingo ya tardaba. Esperaba no tener que salir a buscarle a “los caracoles”.
Demonio de hombre. Había trabajado tres días esa semana en una obra de la calle Ave María. Ella se enteró por la Manuela, la portera de la calle de la Fé. Así que ahora estaría gastándose las pocas pesetas en vinos y caracoles.
Se sentó mirando al aparador. Reparó en el libro: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, ¿a quién le interesaba?  Un papel se escurrió de entre sus páginas, un billete de cinco pesetas y otro y otro. El bueno de Domingo, “¿así que esta es tu hucha?”
Se echó la toquilla por los hombros y se fue a la plaza y según llegaba pensó “¡qué diantres! nada de morcillo, compraré una col y patatas. Mejor me paso por donde Maruja y me merco aquellas medias y un pañuelo nuevo pa la cabeza y un jabón de olor, y…”

Asun Buendia

jueves, 1 de enero de 2015

211 de 365 Comenzamos de nuevo

De nuevo comenzamos año nuevo, y menos mal, eso significa que seguimos vivos,jajaja.
Hemos dejado atrás un año mas y nos disponemos a comenzar un año nuevo, ahora es el momento de realizar el balance del año pasado y mirar o enfocar nuestra mirada hacia el nuevo o  lo que queda  por venir.
seguramente nos preguntaremos si este año será semejante a los que hemos dejado detrás, es tiempo de darle vuelta a nuestro reloj y comenzar de nuevo, deseando que saquemos tiempo para nuestras cosas, amigos, tiempo para relacionarnos con los demás, para ser nosotros mismos, para vivir de verdad.
Bueno esperando os guste la instantánea y ya sabeis:

Mañana mas.





FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS
EXCELENTE INICIO Y PAZ Y PROSPERIDAD

Despedir viejos momentos de la vida cotidiana
será lo que ya mañana yo comenzare a enterrar
en el cofre inseparable del rincón de mis recuerdos
cuando levante mi copa y comience a proyectar
Agradeceré a este año, la gente que he conocido
los amigos que sin rostros se acercan a conversar
agradeceré mañanas donde el sol pego en mi cara
y las noches que en silencio me he sentado a meditar
Mis hijos siguen creciendo, proyectando sus futuros
mi pareja está a mi lado mi mundo creció a su par
tal vez mañana en la playa entierre viejos momentos
que sin querer compartimos, por honor a la verdad
Pronto acabara este año, un año más en mi vida
ya quizá sin la rutina de otros años que viví
incorpore otros momentos, otra gente y otros gustos
y cierro un año pasivo que lo invente para mi...
Espero sinceramente que aquellos que me conocen
y aquellos que me imaginan...lo despidan como yo
que levantando su copa proyecten hacia un futuro
con esa esperanza humilde de vivir algo mejor

                                                                                                                                       Noemi Bianchi

miércoles, 31 de diciembre de 2014

210 de 365 La Noche vieja

A punto de terminar el año 2014, llega el 2015, y muchos en lugar de recibirlo con alegría, lo recibiremos con recelo, con miedo. Convencidos que el año pasado íbamos a salir de la crisis, y aun vemos que como esto siga así, no hemos tocado fondo. Muchos seguimos en paro, no hay día que no me pregunte si mañana seré uno de los que las encuestas dicen sale del paro. Cada vez con menos cuartos para gastar, aun mas apurados, no hay forma de olvidarse de eso.
Pero estamos en Navidades, tenemos que cenar en familia y seguro que haciendo un último esfuerzo algo bueno tendremos para celebrar la noche mágica que cierra el año, esperando el 2015 venga cargado de mucha felicidad, trabajo y salud, que sigue siendo lo principal, jajajaja.
En fin para desintoxicarme de este próximo atracón, subo esta imagen que es de lo más sugerente y actual, hablamos del romanesco, que según me comenta mi frutera favorita es una variante de la coliflor, eso sí mucho más atractiva, con un aspecto extraordinario, verde lima y con los péndulos creciendo en forma de cono y fractal. En resumidas cuentas, para después de una cena bestial, nada mejor que una ración al otro día de esta hermosa coliflor cocida en agua o al vapor, jajajaj, bueno espero os guste y ya sabéis:

Mañana más




                    CUENTO DE AÑO NUEVO 
Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.
- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado. Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo. Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.
Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.
¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? - Dice el más joven y entusiasta de los ángeles. ¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que quieran escucharlo? - pregunta el anciano.
Tras una larga conversación se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta 1os últimos minutos del último día del año.
Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía: "Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor: sin violencia, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.
Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.
Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".
Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos. 
                                                                                                                                       Pancho Aquino 

martes, 30 de diciembre de 2014

209 de 365 El descanso merecido

Tenia la foto guardada desde este verano, me gusto mucho, le di ese color banco y negro de las grandes fotografías, y por fin la encontré, repasando mi album fotográfico del año, para poder completar las 365, se me apareció y fue como un flash, así que la comparto con vosotros, esta realizada en los riscos del sepulcro, allí estaba el amigo Cesáreo a la sombra, descansando, después de una vida llena de trabajos y preocupaciones, ahora puede descansar, ver pasar el tiempo y disfrutar, relajadamente, allí, a la sombra, cerca de la casa, con la garrota y la gorra, toda una imagen típica del lugar, bueno espero os guste y ya sabeis:
Mañana mas.




















A UN OLMO SECO

  Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
  ¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
  No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
  Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
  Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.


                                                                            Antonio Machado, 4 de mayo de 1912

lunes, 29 de diciembre de 2014

208 de 365 El monaguillo limosnero

La entrada de hoy es dedicada a una institución del lugar, jajajaj, bueno a un personaje que siempre lo hemos tenido y que muchas veces pasa inadvertido,su lugar desde que yo recuerde había sido la ermita del Santo, yo por lo menos siempre lo localizaba a la entrada de la ermita, pero desde hace unos meses su lugar esta en la parroquia, a la entrada delante de la primera pila para santiguarse, ahora también disponemos de dos pilas, son cambios que suceden y que al principio cuesta asimilarlos, pero con el tiempo pareciese que ocupaban ese lugar toda la vida.
Elijo esta hermosa figura para recordar un poema que cuando yo era un poco mas joven escuchaba en la radio, y que le ponían música y quedaba muy bien, un poco triste pero muy bien.
Bueno os dejo la imagen esperando os guste y ya sabeis:
Mañana mas.



EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS

Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.
Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.
Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.
En una lluviosa mañana de inverno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.
Un seminarista sin duda era el muerto;
pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.
La niña angustiada miraba el cortejo
los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.
Corriendo los años, pasó mucho tiempo...
y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
La labor suspende, los mira, y al verlos
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.
Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros...
                                                                                                                                                                                                                            Miguel Ramos Carrión