sábado, 9 de agosto de 2014

Anecdotario e historias del hermano Esteban "picanterra" 3º

Otra nueva entrega de las anécdotas del hermano Esteban, esta vez nos cuenta de como en una visita de la entonces candidata Cospedal al lugar.




Hasta una nueva entrega, por lo pronto no tenemos mas.

66 de 365 Arte de Pura

Hoy la entrada es un poco un homenaje a una señora que tiene unas manos para las manualidades que son únicas, se llama Pura, es la madre de una amiga de toda la vida y he recurrido a ella en momentos en los cuales tenia alguna cosa que restaurar o crear y no sabia como empezar, 
Tiene unas manos y unos ojos que todo lo que ve lo realiza sin mas, sin esfuerzo, como un don de Dios que tiene y que yo en esta pagina quiero valorar.
Este ultimo trabajo que me enseño era para su nieto, y me lo quiso enseñar pues le lleve hace tiempo una tela muy antigua, pues creo el trabajo que llevaba le misma era de cuando mi madre estaba soltera, o sea que hace ya años, la tela en cuestión estaba muy deteriorada, y como siempre me acorde de pura para que me indicase si tenia arreglo o si ella sabia la técnica, en principio no conocía nada de esa técnica, y como siempre siendo una persona trabajadora no ha parado hasta conseguir esta hermosa obra de arte, una preciosidad que quiso compartir conmigo.
Pude hacerle una foto y en ella quise mostrar esas manos únicas, algo se ve de ellas, menos es nada, jajaja.
Mañana mas.




























Artesanía

Mientras exista la artesanía,
la magia seguirá viva,
porque en ti vivirá,
y a través tuyo fluirá como una ría.

Cuando un trabajo se convierte en arte,
lo superfluo deja de existir,
dando paso a la obra,
en todo su esplendor y majestuosidad.

Nadie puede anular tu creatividad
cuando esta nace de lo más hondo  de tu ser.
Te despiertas de madrugada,
sientes la necesidad de crear y sigues tu instinto.

Darás todo de ti, conoceré todo de ti,
ahí estaré para recibir lo que me des,
tengo la virtud de la paciencia y
tú el don de iluminar la existencia.
                                                    Kanet

viernes, 8 de agosto de 2014

65 de 365 La Radio

Encontré este amigo y compañero, las veces que me acompaño en mis días de trabajo en el campo, aun conservo las gomas que utilice en mis últimos días como peón agrícola, son gomas de las que utilizábamos para atar parras, que días tan gratos, entonces estaba con la cuadrilla de mi sobrino Miguel Ángel, que bien lo pasábamos, trabajábamos mucho, el salario era dependiendo de las parras que atásemos y con la gente que íbamos no estaban para entretenerse, son unos grandes trabajadores todos. 
Bueno hoy la encontré y he querido compartirla con vosotros, ya os he dicho que para mi era importante llevarla conmigo, ademas de entretenerme, me relajaba mucho su sonido.
Mañana mas.



















AL PEQUEÑO APARATO DE RADIO

Cajita con la que cargué cuidadosamente en mi huida,
de casa al barco y del barco al tren,
para que sus lámparas tampoco se me rompiesen,
y mis enemigos no dejaran de hablarme,
en la cabecera de la cama y con gran dolor mío,
de sus victorias y mis penalidades,
cerrando la noche y empezando la madrugada:
¡prométeme no enmudecer nunca de repente!
                                                                                                                           Bertolt Brecht

jueves, 7 de agosto de 2014

64 de 365 Mi tejado

Una nueva entrada, vamos ya acercándonos a la cifra mágica de las 100, jajajaja, hoy es sobre mi tejado, siempre me gustaron los tejados, desde las alturas siempre se encuentran vistas magnificas, mas de una vez he podido contemplar pólvoras de Las Mesas, el Provencio y demás pueblos desde mi privilegiado tejado, últimamente me subo menos, los kilos y la edad no pasan en balde, pero la otra noche por motivos profesionales tuve que encaramarme al tejado y ya lo pude disfrutar, bueno y los mosquitos también disfrutaron conmigo, ese día para ellos estaba dulce, pues me atacaron sin piedad y me obligaron a bajar antes de tiempo. Os dejo con una imagen desde las alturas, y un cuento muy ilustrativo de lo que podemos hacer y perder por tener el ego con un poco de subidon, jajajaj.
Mañana mas.


















Arnold era un gato que contemplaba desde su ventana, silenciosamente, el revolotear de los pájaros. La primavera había reunido a un buen número de ellos en el parque que había enfrente de su casa. Las aves se columpiaban en los cables de la luz. Se balanceaban en las débiles ramas de los árboles, preparando sus nidos. Y se acercaban volando a la ventana del gato.
Arnold no miraba sólo para distraerse. Estaba ideando un plan. Comenzó a escalar por las tuberías exteriores del edificio. llegó al tejado. Allí estaba más cerca de los pájaros. Se relamía pensando en el festín que se iba a dar. Estudio palmo a palmo el tejado. Unos metros más a la derecha descubrió un nido. Ante la sorpresa, sus ojos se salían de sus órbitas y exclamó muy bajito: “¡Me encantan los huevos de ave y mucho más los recién nacidos! ¡Me voy a poner las botas!”
Detrás de él, oyó una voz que le dijo: “¡Vaya! si aquí está el guitarrista que canta melodiosamente a la luna”.
Arnold preguntó muy asombrado: “¿Hablas conmigo?”
Un gorrión muy gordo, que no paraba de picotear un trozo de pan duro, le contestó: “Sí, desde luego. ¿Por qué no nos deleitas con tus canciones, en esta mañana tan soleada?”
El gato estaba muy sorprendido. No quiso rechazar la oportunidad de hacer una demostración con su guitarra, aun sabiendo que no dominaba el instrumento. Bajó como un relámpago por las tuberías. Entró en la casa de un salto, por la ventana, cogió su guitarra y volvió a subir al tejado a toda prisa.
Al llegar, Arnold abrió los ojos como platos, exclamando: “¿Dónde está el nido? ¿Y los pájaros? ¡Han volado! ¡Todo ha desaparecido!”
Miró a su alrededor y dijo: “¿Dónde están los que se balanceaban en los cables de la luz? ¿Por qué he sido tan tonto?”

Bajó de nuevo a su ventana. Se sentó, desolado y pensó: “Pero si yo toco fatal la guitarra… Nunca he cantado a la luz de la luna… Quería engañarles y me han engañado. He perdido un plato estupendo”.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Nuevas fotografías de nuestros patronos

Unas nuevas imágenes de nuestros patronos, estoy satisfecho con ellas, por eso las subo, Santa María Magdalena y Nuestro Santísimo Cristo Amarrado a la Columna.

                                                                  Oración

Por los gloriosos méritos de la bendita María Magdalena, te rogamos, oh Dios, que nuestras ofrendas sean aceptables para Ti, por cuanto tu Hijo Unigénito aceptó el humilde servicio que ella le rindió. Te lo pedimos por tu Hijo, Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
                                    Amén.




























Oración al Señor de la Columna

En una columna atado y con terrible fiereza,
 de los pies a la cabeza destrozado,
se ve tu cuerpo llagado por el bien del pecador.
Ten piedad de mi Señor por esa sangre vertida, muéstrame Dios de mi vida,
 tu justicia y tu rigor,
¡Dulce Jesús de mi alma!
 Misericordia Señor.

63 de 365 Luna grande

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de contemplar una inmensa luna, en este caso era anaranjada, casi roja, el día anterior que fue cuando me entere de que estaría muy grande acudí a su encuentro, al puente de la autopista, pero con tan mala suerte que cuando salimos al campo, dejando detrás de nosotros el pueblo, ya estaba demasiado alta, aun era enorme pero ya no se distinguía nada de lo que yo quería mostrar, os cuento:
Uno de los mas gratos recuerdos relacionados con la luna, era cuando de pequeño salia al fresco en mi calle Bonilla, eso si eran frescos, madre mía, sin televisión los entretenimientos veraniegos eran eso salir al fresco con todos los vecinos, recuerdo a la hermana Pepa, el Ruperto, la hermana Mercedes, la hermana Rosa y su marido Miguel, Luciano y la Luisa, mis padres, etc..., en fin un montón de gente y siempre me contaba mi padre que la luna se trago a un señor y es la sombra que nosotros veíamos, siempre me gusto recordar esa historia, ahora la he buscado por  Internet  para  acercárosla   y he encontrado una aproximación no siendo exacta a lo que yo buscaba. Bueno os dejo con una imagen y después el corto relato del porque esa imagen que vemos en la luna.




















Existen muchas leyendas del folclor de distintos países que tratan de explicar el origen de estas manchas. A menudo se repite el mismo motivo: un hombre que arrastra un haz de leña. En algunos cuentos, el hombre, pobre y anciano, estaba tan cansado que le pidió a la Luna: "Baja y trágame". Y la Luna, apiadándose de él, bajó y se lo llevó. Las manchas oscuras son la leña del anciano desparramada. Hay cuentos según los cuales el anciano ha robado el haz de leña y allí arriba, en la Luna, queda expuesto a la vergüenza de todos para expiar su culpa. En otros casos, la Luna secuestra al hombre, y las manchas no son otra cosa que este personaje con su haz de leña cargado a la espalda.

martes, 5 de agosto de 2014

62 de 365 La araña

Salí hoy a mi pequeña terraza a ver como va el riego de las plantas, habitualmente se encarga mi mujer de su cuidado y cultivo, en ocasiones especiales, o cuando ella me lo pide le echó una mano, pero como en muchas ocasiones, la mano que las sabe tener tan enormes y hermosas es la suya, como os iba indicando al acercarme a una planta, que está ahora en esa especie de floración rara, o quizás sea ya su fruto, pues dentro de las extrañas y pinchantes bolas rojas encontramos las semillas, o sea que decididamente le voy a llamar frutos a estas bolas, jajaja, pues me encontré con que una araña blanca, hermosa, sin aparentemente pelos es sus patas, estaba entre ellas, las bolas, y como no busqué rápidamente la sonyeta y a disparar, era un poco traviesa, me costó sacarle esta imagen, pero al final valió la pena, yo creo tanto la moleste que ya no la he vuelto a ver mas, no se, tampoco la echo mucho de menos.
El poema que sigue a la imagen es muy especial, os va a gustar.
Bueno mañana mas.



















Soy la araña


Soy la araña
de España
que ni pica
ni araña,
bailo flamenco
en la pestaña.
Bailo con todas mis patas.
-¡Tacatá, tacatá!
Me columpio en mi escenario,
entre flores y canarios
en mi tela de cristal.
-¡Tacatá, tacatá!
Y se me olvida cazar;
si se cae mosquita o mosquito
a verme bailar invito.
- ¡Tacatá, tacatá!
Soy la araña
de España,
que ni pica
ni araña.
Soy la araña andaluza
y taco taconeo
si mira la lechuza.
-¡Tacatá. Tacatá!
Soy la araña
de España,
bailo flamenco
en la caña.
-¡Tacatá, tacatá!
Se me ha roto la tela
de tanto bailar.

                            Gloria Fuertes